Objetivo educativo 25-26
ABIERTOS AL MUNDO
«ABIERTOS AL MUNDO» es el lema que nos ayuda este curso 2025-2026 a centrar el objetivo trienal que nos hemos marcado en Jesuitinas: «Fomentar en la comunidad educativa el cuidado de la vida para hacerla crecer en todas sus dimensiones: el cuidado personal, eL cuidado de las relaciones y la apertura al mundo». El lema de este curso “Abiertos al mundo” se debe leer como una continuación del lema del curso pasado “Contigo soy”. Durante este curso pondremos atención en el cuidado de las relaciones con los demás y será la oportunidad de desarrollar algunas de las Líneas Educativas Básicas del marco educativo de la Fundación desde el trabajo del lema: el acompañamiento al alumnado, la construcción de relaciones positivas y la visión compartida con las familias.
El camino en la vida, además de sentido, está lleno de personas, de relaciones, de interacciones que van definiendo cómo y con quién se quiere vivir.
Es en ese caminar donde el “Abiertos al mundo” tiene sentido. Porque:
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Cuando abrimos nuestras vidas juntos descubrimos nuevas perspectivas y ampliamos nuestra visión del mundo.
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Al compartir experiencias y conocimientos, aprendemos a valorar la diversidad como una riqueza que nos transforma.
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En cada encuentro, cultivamos la empatía, la creatividad y el compromiso con los demás.
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Y así, paso a paso, construimos un horizonte común donde todos tenemos algo que aportar.
En la escuela, “Abiertos al mundo” es la afirmación de que somos parte de una comunidad educativa que tiene sentido por la relaciones que se dan entre las personas. Es el reconocimiento de la interdependencia positiva que existe entre todos, de la colaboración y el apoyo mutuo. Es valorar y celebrar la diversidad de todos los que formamos parte de ella.
Por tanto “contigo soy” habla de una “ética del cuidado” de las relaciones, es una invitación al “cuidado de los demás”, una invitación a conectar con nuestros compañeros, conocerlos mejor, descubrir sus motivaciones y necesidades. Creando vínculos basados en el respeto mutuo.
“Abiertos al mundo” es una invitación a cooperar entre educadores, a colaborar con las familias ayudándonos mutuamente a cambiar la mirada de la experiencia de los alumnos en la escuela.
“Abiertos al mundo” es una invitación a cuidar del entorno de la escuela que construya un ambiente seguro y acogedor, que incentive la construcción de relaciones que construyen, que sea un lugar de apoyo emocional que favorece la participación activa del alumnado en la vida del colegio y la implicación de todas las personas siendo una comunidad educativa que se relaciona y aprende.
“Abiertos al mundo” es una invitación a construir comunidad, “comunidad educativa” en la que haya un diálogo entre el desempeño profesional, la vocación personal y los valores de la institución. Una comunidad que se acompaña. Este cuidado mutuo entre los miembros de la comunidad educativa es fundamental para crear comunidades con un profundo sentido de la justicia, del servicio y de la gratuidad como para formar personas que vivan en clave de servicio y de compromiso desde la relación con otros.
Y “Abiertos al mundo” es una invitación a celebrar juntos los logros que conseguimos como escuela. Una comunidad educativa que se alegra de poner a la persona en el centro, de educar personas autónomas, comprometidas y creativas capaces de construir un mundo más humano.
El «Abiertos al mundo» es el lema de un curso que nos invita a caminar juntos, acompañarnos con sentido y con corazón. Un curso donde la experiencia de aprendizaje de todos se nutre de las relaciones positivas y donde la comunidad se convierte en el pilar fundamental de nuestro crecimiento personal y académico.
“Desde una mirada creyente”
Las personas nos vamos construyendo con los demás, somos desde los otros, con los otros y para los otros.
En nuestro horizonte está el vivir haciéndonos prójimos del otro, en quien reconocemos un hermano y cuya dignidad, por ser persona, ha de ser respetada, La invitación a hacernos cargo de las otras personas está expresada en la pregunta que Dios hace a Caín en el Génesis: ¿Dónde está tu hermano?
Todos estamos llamados a cuidar de los demás, forma parte de nuestro ser y los educadores por vocación cuidamos de nuestros alumnos, los cuidamos para que crezcan.
También estamos llamados a crear relaciones en las que mutuamente nos cuidemos y nos acompañemos en la búsqueda de cómo vivir de la mejor manera posible nuestra vocación docente.
Para ello, nos inspiramos en Jesús, en los encuentros que tuvo con las personas y su modo de relacionarse con ellas: desde la ternura, con la palabra oportuna y la firmeza que hace posible que la persona cambie.
Desde la espiritualidad ignaciana somos invitados a mirar contemplativamente a nuestra comunidad educativa, a dejarnos afectar y ofrecernos apoyo mutuo. La compasión nos ayudará a crear comunidades en las que estemos atentos los unos a los otros para ofrecernos apoyo, ánimo y fuerzas para seguir adelante.
Santa Cándida en “Los consejos para la educación cristiana” también nos marca un modo concreto de relacionarnos, inspirado en Jesús, para ser ayuda y apoyo en el crecimiento de nuestros alumnos.
